Empiezas a jugar y de repente tu gatito se pone un poco agresivo, y entonces te preguntas ¿Por qué mi gato me muerde y no me suelta? Para empezar los gatos son por naturaleza cazadores, es decir, están acostumbrados a morder y a morderse entre ellos desde que conviven con la camada, cuando son jóvenes es su forma de jugar pero pueden desarrollar este comportamiento incluso cuando son adultos.

También es cierto que esto depende de la personalidad del gato (hay gatos que son más agresivos y juguetones que otros) y de la forma en que fueron educados de pequeños. Si un gato pasa los primeros meses de vida solo, es normal que muerda más fuerte de lo normal, pues no tuvo compañeros gatitos que le enseñaran a diferenciar entre morder para cazar y morder para jugar.

Si lo que quieres es entender mejor a tu amiguito peludo te dejamos aquí las 5 razones por las que tu gato te muerde y no te suelta, y cómo puedes corregirlo

>¿Jugamos? ¿Jugamos?

Si desde que tu gato era un bebé has permitido que mordisquee tus manos con sus dientecitos afilados, él interpretará que puede seguir haciéndolo cuando crezca. Evitar este comportamiento desde su edad temprana, es fundamental para corregirlo.

Para corregir este comportamiento debes tener siempre un juguete cerca para que en cuanto empiece a morderte puedas distraer su atención y motivarlo a que muerda el juguete. Con e tiempo lo aprenderá y siempre que tenga sus juguetes verás que tus piernas y manos dejaran de ser su objetivo.

Estos son nuestros tres juguetes favoritos para gatos pequeños (y por menos de 10€):

Más mimos por favor

¡Más mimos pero cuándo yo quiera y en donde yo quiera! Recuerda que los gatos tienen zonas en las que no les gusta que les acariciemos y si lo hacemos es normal que nos muerda para indicarnos que algo va mal. Observar a tu gato te puede ayudar a determinar qué tipo de caricias prefiere, en qué momentos y con qué frecuencia. Si lo estás acariciando y detectas que se muestra inquieto o irascible, es mejor que no continúes tocándolo y lo ignores. Seguro que, cuando menos te lo esperes, volverá a buscarte para recibir más caricias

Donde acariciar a mi gato

¡Te quiero muchísimo!

Aunque parezca increíble, tu gato puede morderte la mano u otra parte del cuerpo como muestra de cariño y exceso de amor. En este caso fija los dientes suavemente sobre tu piel, evitando dañarte. Ahora bien, si por circunstancias, cuando era bebé, no ha podido desarrollar este comportamiento con sus hermanos, es factible que no tenga control sobre la mordida y acabe lastimándote.

Tengo miedo

Los gatos son muy propensos a padecer estrés ante situaciones que no controlan. Los cambios, o la presencia de otros felinos en su territorio, fomenta su inquietud y los condiciona al ataque o a la mordida. Ten muy en cuenta estos aspectos, y si estás expuesto a alguna de estas situaciones coméntalo con el veterinario. Él te facilitará las pautas a seguir para minimizar este comportamiento.

En cualquier caso, sea cual sea el motivo, si tu gato te muerde, evita apartar la mano bruscamente. Intenta distraerlo con un juguete y apartarte poco a poco pero sin rechazarlo.

Quiero llamar tu atención

Antes de ponerte de mal humor cuando tu gato te muerda, trata de encontrar la razón, quizá está llamando tu atención porque necesita tu ayuda. Los gatos necesitan comida, agua, refugio y algo de atención para desarrollarse. Si un gato espera que su tazón de comida se llene todos los días cuando llegas a casa, y después de un rato todavía no hay comida, tu gato puede morderte para hacerte saber que necesita algo de ti.