Si te preguntas por qué mi gato ataca a mi otro gato y esta es una situación que te preocupa cada día más, has llegado al lugar indicado. Hay muchas razones posibles por las que tu gato podría estar atacando a tu otro gato, incluida la falta de espacio, la madurez social, un problema médico o cambios ambientales. 

Afortunadamente, generalmente se pueden encontrar soluciones que permitan a los gatos seguir viviendo juntos y superar su agresión. Dado que no puedes simplemente preguntarles a tus gatos qué pasa, identificar el motivo de la agresión generalmente será un proceso de eliminación que implica simplemente probar varias soluciones. 

Ten en cuenta que si el comportamiento comenzó después de que los gatos hayan estado juntos algún tiempo, la culpa puede ser un problema médico. Cuando un gato siente dolor o se siente incómodo, puede mostrar signos de agresión, incluso si suele ser dócil. También puedes consultar en este artículo por qué tu gato te muerde, ya que este comportamiento puede estar relacionado con el ataque a tu otro gato.

Una vez que se han descartado los problemas médicos, hay otras cosas para tratar de reducir la agresión de gato a gato.

El acoso a menudo ocurre cuando se agrega un segundo gato a la casa. Cuando se introduce un nuevo animal, sobre todo otro gato, en un hogar, esta jerarquía se pone patas arriba y crea un caos mientras todos restablecen su lugar. A veces, dentro de esa situación, uno de los gatos se convierte en un matón y el otro en el objetivo.

Este comportamiento se puede solucionar con cambios en su rutina y actividades extra que dispersarán la energia de tu gato y fortalecerán los lazos amistosos entre tus dos mascotas. Aquí te dejamos 4 soluciones para mejorar el comportamiento de tu gato:

>Dale a los gatos su propio espacio

A los gatos les gusta tener su propio espacio y pueden ser bastante territoriales. Tener que compartir un espacio pequeño, tazones de comida y cajas de arena es una razón común de agresión. Si bien probablemente no puedas expandir tu hogar, puedes agregar espacio para los gatos proporcionando juguetes adicionales, gimnasios para gatos o incluso invirtiendo en un recinto para gatos al aire libre que les permita pasar tiempo al aire libre de manera segura.

Además, coloca tazones de comida y agua y cajas de arena para cada mascota, para que los gatos no tengan que compartir.  Una caja de arena por gato más una caja de arena adicional funciona mejor.

Feromonas

Muchos dueños de gatos han tenido un gran éxito al usar feromonas para evitar que un gato ataque al otro gato. Estos productos, que vienen en forma de spray y difusor, calman a los gatos y son, en algunos casos, una forma muy eficaz de eliminar las peleas. Aquí podrás encontrar una selección de feromonas en Amazon a muy buen precio. En este video podrás conocer los beneficios de las feromonas y cómo usarlas:

Proporciona un escape

Si un gato tiende a ser pasivo, instala una puerta para gatos controlada por un collar que conduzca a una habitación tranquila. Solo coloca el collar en el gato que sufre acoso. Esto le permitirá una manera de alejarse del agresor y darle al gato matón un período de enfriamiento.

Tiempo aparte

¿La ausencia hace crecer el cariño? Tal vez no, pero te dará la oportunidad de reintroducir a los gatos de manera adecuada y lenta. 

Crea espacios de juego colectivo

Una razón usual que responde a tu pregunta ¿por qué mi gato ataca a mi otro gato? es la falta de juego por parte tuya la cual se ve reflejada en hiperactividad y agresión. Para controlar esto, crea espacios para jugar con ambos gatos, en estos espacios deberás estar muy atento para que no se produzcan agresiones y también que busques crear una mayor conexión entre ambas mascotas. Incluso podrás lograr que tu gato sea tan feliz que te permita acariciarlo y empiece a mover la cola.

Si quieres algunas ideas de juegos para tus gatos, en este post encontrarás 5 opciones de juegos las cuales son muy sencillas y alegrarán el día de tus mascotas.

Si los métodos anteriores no tienen éxito, solicita la ayuda de un especialista en comportamiento animal. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, con tiempo y paciencia, el problema se puede resolver hasta el punto de que los gatos podrán vivir juntos en paz, incluso si no son los mejores amigos.