Seguro alguna vez te has preguntado ¿por qué a mi gato le llora un ojo?, la verdad es que el lagrimeo en los ojos de los gatos es un problema muy común. Lo primero que debes saber es que los gatos no derraman lágrimas -ni de alegría, ni de enfado, ni de tristeza- así que si en algún momento ves que los ojos de tu gato están aguados, puede significar que tienen alguna alteración.

Este tipo de trastornos son más frecuentes en gatitos jóvenes, y pueden ser producidos por problemas altamente contagiosos, enfermedades graves que pueden ser víricas o bacterianas.

La cuestión es saber cuándo es peligroso que a mi gato le llore un ojo, para ello empezaremos por ver las posibles causas de que esto suceda y a partir de allí tomar medidas.

>¿Qué puede causar que a mi gato le llore un ojo?

Si el lagrimeo está acompañado de estornudos, picores de piel, pérdida de pelo o lagrimeo nasal, podemos estar ante una alergia, causada por alimentación o el ambiente, y de ser así la solución será tan sencilla como evitar que nuestro gato no vuelva a tener contacto con dicho objeto:

Sin embargo, este sería el mejor escenario, pero es importante descartar otras causas un poco más graves:

  • Heridas: Si tienes más de un gato en casa, no puedes excluir la posibilidad de que tu felino tenga un arañazo de su compañero; no necesariamente por la pelea, si no por sus formas de jugar. También, tu gato, él mismo, por lo curioso que es, con una gran facilidad se puede meter algún objeto en el ojo que daña la córnea.
  • Conjuntivitis: Es una enfermedad localizada en la conjuntiva de los ojos. Puedes notar ojos llorosos en tu gato, un hinchazón o guiño constante, a veces también rojez. Normalmente el tratamiento recomendado será antibiótico.
  • Resfriado: Si notas ojos llorosos, estornudos, moqueo y fiebre en tu gato, puede ser que padezca gripe felina. No es una enfermedad muy peligrosa (aunque siempre tiene que estar totalmente combatida, así que el cuidado es esencial), pero hay que prestar especial atención a los ojos nuestro gato, ya que pueden aparecer úlceras y empeorar la solución.

¿Qué hacer si a mi gato le llora un ojo?

Para empezar, lo primero que debes hacer es limpiar el ojo de tu gato. Para ello, puedes emplear utilizar una gasa esterilizada y un poco de suero fisiológico. ¡Nunca uses un algodón! Por su material puede dejar pelusas en sus ojos y empeorar el lagrimeo.

Intenta que la gasa esté húmeda, pero no empapada, porque el líquido quizás podría dañar aún más a tu gato. Si no te quieres arriesgar, puedes utilizar un humectante especial para gatos.

La calve está en realizar un suave movimiento desde el lagrimal hacia el exterior, así podrás sacar el objeto que le está causa molestias a tu gatito.

¡Fíjate en el color de sus lagrimas! Si son transparentes, no hay problema, pero si notas que son espesas y amarillas la situación es otra. Puede que tu amiguito tenga una herida o una infección más grave, si este es el caso, o tras la limpieza el lagrimeo persiste, debes acudir al veterinario.

Si la obstrucción no es mucha, se puede manejar solo con la limpieza regular, en caso de que veas que es un tema crónico, hay que recurrir a la ayuda veterinaria.

¿Cómo evitarlo?

  • Mantener los ojos de tu gato muy limpios para evitar infecciones, usando gasas, suero fisiológico o productos específicos para ello. 
  • Si tu gato tiene lagrimeo lo más normal es que quiera rascarse, por ello, debes evitarlo para que no empeore añadiendo una infección más a su ojo con la garra.
  • Mantener la nariz aseada para que nuestro gato use su olfato a la hora de alimentarse.
  • Dieta a base de comida de alta gama que desprenda un olor fuerte para aumentar su apetito e intensificar las defensas naturales de su organismo.
  • Ten en cuenta que ciertas razas, especialmente aquellas con caras planas como los persas, los escoceses y los británicos o british, son más propensos a las alteraciones oculares.